martes, 4 de junio de 2013

El baile




"Aquellos que bailan, son considerados locos, 
por aquellos que no pueden oír la música."
Nietzsche.


Aquella noche estabas en el baile, con tu hermoso vestido, recorriendo los salones, mirando a la gente acumulada en pequeños grupos, con un rostro hermético, sonriendo a veces, hasta ubicarte en una esquina de la barra; de fondo suena algún vals tocado por el cuarteto de cuerdas. Al entrar, intento ser sigiloso y llegar lo más cerca de ti, con afán de sorpresa y una rosa blanca oculta en mi mano izquierda, tras la espalda. Ciertamente tu percibes mis intenciones antes de cumplir mi cometido... sonrío al sentirme descubierto y tu respondes con enorme ternura: entonces te entrego la flor (se queda acomodada en tus cabellos atardecidos) y, avanzando unos cuantos pasos de la mano, bailamos, sin prisa, sin tapujos, mirándonos a los ojos, con todos a nuestro alrededor... 

Ha sido una gran fiesta... nuestra fiesta.

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